Tú y tus herramientas

Llevo unos seis o siete años usando el software de Adobe.
Empecé a mover pixeles y vectores con CorelDraw, porque era parte del plan de estudios de computación en la primaria (en cuarto o quinto) pero ya hace mucho tiempo que no lo uso. Después, en secundaria, el profesor de fotografía nos enseñó que existía el Photoshop (era el ocho, yo creo) pero regresando a casa sólo tenia instalado el Corel y tuve que esperar unos años para poder conseguirlo.
Tampoco es que necesitara mas. Hacía los flyers de las fiestas que organizábamos en Corel, montajes y ediciones en Paint (!) y le pegaba duro al FrontPage. Básicamente lo que había ya instalado en el ordenador de casa, que como muchos de esa época, compartíamos con los hermanos y no como ahora que todos tienen su iPhone y iPad, así que no había tiempo que perder en buscar otras cosas (ni internet de banda ancha).

Pero una vez probé las maravillas de la paquetería Adobe no volví a mirar a otro lado. Cientos de tutoriales y sitios de recursos, amigos que sabían mas que yo y que les podía preguntar en el messenger, foros llenos de preguntas, miel y mas miel. Además que en todas las escuelas de diseño en la que he estado (esa es una historia para otro día) era BÁSICO y casi impensable el enseñar/usar otro software. Hasta ahora.

Creo que pocas veces como estudiantes o profesionales nos cuestionamos el uso de estas herramientas, y a menos que nos salgamos de los “estándares” de habilidades, la tríada Ps, Ai, Id es un monopolio bien cobijado por planes de estudio y números seriales.
Entiendo que para prepararte técnicamente para el mercado, la opción mas sencilla sea enseñarte lo básico de estos tres programas y la teoría que los acompaña. Vectores, mapas de bits, perfiles de colores…, pero también creo que es nuestra responsabilidad como profesionales no quedarnos ahí, a expensas de la nueva actualización o ahorrando todo el año para, al fin, tener una licencia propia.

Es importante no dejar que nuestra creatividad y capacidad productiva sean prisioneras de nuestras herramientas. Y ser capaces de adoptar nueva tecnología y métodos según lo requieran las circunstancias. Esto es una ventaja competitiva importante y te puede abrir las puertas en muchos trabajos.

Hace algunos años, crear software de edición era una batalla a la que pocos se animaban a entrar, se requerían grandes equipos y mucha inversión, por eso también las licencias eran tan restrictivas. Era eso o nada. Pero con Internet, el boom de desarrolladores y las AppStores esto está cambiando y prueba de ello son Affinity y Bohemian Coding, dos empresas que le están dando una vuelta al mercado y unos cuantos dolores de cabeza a Adobe, seguro.

Pero mas que dolores de cabeza, lo que están ofreciendo es una frescura que el viejo elefante muy difícilmente podía dar. Y eso, después del shock inicial de darte cuenta de lo acostumbrado que estás a la gran A, se agradece y bastante. Por eso, y siguiendo la linea de mis experimentos, estoy mudándome a esta nueva casa, poco a poco –porque cuando necesito sacar mucho trabajo la experiencia ayuda– pero seguido.

Estoy seguro que la línea de aprendizaje será muy rápida, porque  así lo han pensado y se nota. Sacarte de la mente y de los reflejos los atajos de teclado y la ubicación de las herramientas no es nada sencillo y creo es el principal obstáculo para la adopción de nuevas herramientas a escala masiva, pero es una buena oportunidad para que te preguntes si usas tus herramientas o estás amarrado a ellas.

El Design de Affinity cuesta 50€ y el Sketch de BC 99€ y están solo para mac.

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