Tener menos, ha-ser más

El otro día hablaba del miedo al espacio en blanco en el diseño, una costumbre que veo con frecuencia en nuestros trabajos de la escuela (y de fuera).
El rellenar cualquier espacio en busca de un estilo o para desviar la atención del contenido. Esto puede parecer contradictorio con el objetivo principal del diseño: comunicar, pero es mas común de lo que creemos y pasa a menudo cuando no estamos convencidos de lo que dice nuestro trabajo o cuando no tenemos claro el problema que estamos tratando de solucionar.

Quitar es más difícil que poner, porque entre menos cosas haya, mas importancia tienen y mejores tienen que ser.
Y a riesgo de terminar siendo aburridos o repetirnos, tenemos que buscar más cosas que puedan ser mejores para que terminen siendo menos.

Que el diseño cumpla con estas características, ser simple, directo, eficaz, no es nunca por casualidad sino resultado de un proceso que empieza por identificar y definir el problema. El capítulo ¿Qué es un problema? del libro Como nacen los objetos de Bruno Munari lo explica de una manera precisa y es una lectura obligada para todos los diseñadores de cualquier área.

Y para los emprendedores y empresarios. Mientras lo leía, no podía dejar de ver coincidencias con lo que hablaba de los proyectos mínimos viables. Y si cambiamos el enfoque de diseño industrial o gráfico, por diseño de servicios (una empresa) son conceptos de gran valor para un negocio.
Cambiar la idea de que el diseño va al final, solo para “embellecer” y moverlo al inicio del proceso, que es donde pertenece.

Si estás estudiando diseño, no busques quedarte con la parte estética final, sino con lo que te lleva ahí. Al final, entre mejor sea el proceso, mejor será el resultado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *